Las evidencias del calentamiento de la Tierra proceden de múltiples indicadores climáticos independientes, desde lo más alto de la atmósfera hasta las mayores profundidades del océano. Cabe mencionar, entre otros, los cambios de las temperaturas en superficie, atmosféricas y oceánicas, así como los cambios en los glaciares, la cubierta de nieve, el hielo marino, el nivel del mar y el vapor de agua atmosférico. Los científicos de todo el mundo han verificado en numerosas ocasiones estas evidencias de forma independiente. No cabe ninguna duda de que se ha producido un calentamiento de la Tierra desde el siglo XIX.

El aumento de la temperatura media global en superficie es el indicador más conocido del cambio climático. Si bien no siempre cada año e incluso decenio es más cálido que el anterior, las temperaturas globales en superficie han aumentado sustancialmente desde 1900.

El calentamiento de las temperaturas en tierra presenta una estrecha correspondencia con la tendencia de calentamiento observada sobre los océanos. Varios análisis independientes confirman que el calentamiento de las temperaturas del aire oceánico, medido a bordo de buques, y de las temperaturas de la superficie marina también coinciden.

A medida que aumenta la temperatura de los océanos, el agua se expande. Esta expansión es una de las principales causas de la elevación del nivel del mar observado de forma independiente en el último siglo. Otras causas son la fusión de los glaciares y de los mantos de hielo, así como los cambios en el almacenamiento y el uso del agua en la superficie terrestre.

Un planeta con temperaturas más elevadas es también un planeta con más humedad, ya que el aire, al ser más caliente, puede contener más vapor de agua. Ha quedado demostrado mediante análisis globales que la humedad específica, que mide la cantidad de vapor de agua contenida en la atmósfera, ha aumentado tanto sobre la tierra como sobre los océanos.

Las partes congeladas del planeta, conocidas en su conjunto como criosfera, influyen sobre los cambios locales de la temperatura y, a su vez, están influidas por ellos. La cantidad de hielo contenido en los glaciares de todo el planeta se ha reducido cada año desde hace más de 20 años. Esa pérdida de masa contribuye, en parte, a la elevación del nivel del mar observado. La cubierta de nieve es sensible a los cambios de temperatura, particularmente durante la primavera, cuando la nieve comienza a fundirse. En el hemisferio norte, la capa de nieve durante la primavera ha menguado desde la década de 1950.

Se vienen observando pérdidas considerables del hielo marino del Ártico desde que se dispone de registros satelitales, particularmente durante el período de superficie mínima, que tiene lugar en el mes de septiembre y al final de la temporada anual de deshielo. Por el contrario, el aumento de la pérdida del hielo marino del Antártico ha sido menor.

En resumen los análisis independientes muestran que la tierra se está calentando, lo que se puede comprobar a través de los siguientes indicadores:

1. Aumento de la temperatura del aire en la parte más baja de la atmósfera (tropósfera).
2. Reducción del volumen en los glaciares.
3. Aumento del contenido de vapor de agua en la atmósfera.
4. Disminución de la capa de nieve.
5. Aumento de la temperatura del aire en el mar.
6. Disminución de la superficie del hielo marino.
7. Elevación del nivel del mar.
8. Aumento de la temperatura sobre la superficie de la tierra.
9. Aumento del contenido de calor en los océanos.
10. Aumento de la temperatura en la superficie del mar.

Figura 1: Si se realiza un análisis individual a los datos anteriores puede resultar poco convincente, pero el análisis de estos indicadores y del conjunto de datos independientes ha permitido que grupos de investigadores independientes lleguen a la conclusión de que se ha producido un calentamiento de la Tierra desde finales del siglo XIX.

Referencia
Tomado de: Cambio climático 2013. Bases físicas. Resumen para responsables de políticas. Informe del Grupo de trabajo I del IPCC. Resumen técnico. Informe aceptado por el Grupo de trabajo I del IPCC pero no aprobado en detalle y Preguntas frecuentes. Parte de la contribución del Grupo de trabajo I al Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Ed. Thomas F. Stocker, Dahe Qin, Gian-Kasper Plattner, Melinda M.B. Tignor, Simon K. Allen, Judith Boschung, Alexander Nauels, Yu Xia, Vincent Bex , Pauline M. Midgley. © 2013 Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. ISBN 978-92-9169-338-2. Pp 123-124